El Rayo de Creación
La estructura del universo
El Rayo de Creación es el mapa de Gurdjieff del universo—no como lo ve la astronomía, sino como lo experimenta la consciencia.
Es una octava descendente que comienza en el Absoluto y termina en la Luna:
| Nota | Mundo | Número de leyes |
|------|-------|-----------------|
| Do | El Absoluto (Mundo 1) | 1 |
| Si | Todos los mundos (Mundo 3) | 3 |
| La | Todos los soles / Vía Láctea (Mundo 6) | 6 |
| Sol | Nuestro Sol (Mundo 12) | 12 |
| Fa | Todos los planetas (Mundo 24) | 24 |
| Mi | La Tierra (Mundo 48) | 48 |
| Re | La Luna (Mundo 96) | 96 |
| Do | Nada / El Absoluto de nuevo | — |
Entre Do y Si hay un intervalo que es llenado por la voluntad del Absoluto.
Entre Fa y Mi hay otro intervalo—entre los planetas y la Tierra. Este intervalo es llenado por la vida orgánica.
Los números de leyes
Cada nivel del Rayo de Creación está gobernado por un número creciente de leyes.
El Absoluto existe bajo una sola ley—su propia voluntad. Es completa libertad.
Todos los mundos existen bajo 3 leyes (la Ley del Tres).
Todos los soles bajo 6 leyes.
Nuestro Sol bajo 12.
Los planetas bajo 24.
La Tierra bajo 48.
La Luna bajo 96.
A medida que descendemos por el Rayo, aumenta la mecanicidad. Más leyes significa menos libertad, más determinismo, más "sueño."
La Tierra, con sus 48 leyes, está relativamente lejos del Absoluto. La consciencia aquí tiene que luchar contra mucha más mecanicidad que en niveles superiores.
La Luna, con 96 leyes, es casi completamente mecánica—un mundo de máxima densidad material y mínima consciencia.
Correspondencias con Ra
El Material Ra presenta una estructura notablemente similar, usando el término "densidades" en lugar de "mundos":
| Gurdjieff | Ra |
|-----------|-----|
| El Absoluto | Infinito Inteligente / El Logos |
| Todos los mundos | El Logos creando universos |
| Todos los soles | Logos galácticos |
| Nuestro Sol | Sub-Logos solar |
| Planetas | Sub-sub-Logos planetarios |
| La Tierra | Tercera densidad |
| La Luna | Primera densidad en formación |
Ra lo formula así: "Infinito Inteligente, al individualizarse en porciones de sí mismo, dio origen a co-creadores. Cada porción individualizada, usando el Infinito Inteligente del cual es parte inseparable, creó su propio universo... Cada universo, a su vez, se individualizó en focos adicionales, convirtiéndose también en co-creador. Así emergen las galaxias... Las galaxias dan origen a sistemas solares. El sol de cada sistema es lo que llamamos un sub-Logos."
La correspondencia es precisa:
- El Absoluto de Gurdjieff = El Infinito Inteligente de Ra
- Los mundos creados = Los universos de los co-creadores
- Los soles = Los Logos galácticos y solares
- Los planetas = Los sub-sub-Logos
Ambos sistemas describen una jerarquía de consciencia que se individualiza progresivamente, desde la unidad total hasta la multiplicidad material.
Las siete densidades como octava
Ra describe explícitamente la creación como una octava:
"La creación está organizada en lo que llamamos densidades, niveles de consciencia y vibración que pueden entenderse por analogía con la octava musical. Así como en la música hay siete notas que completan una octava antes de que el ciclo comience de nuevo en un nivel superior, así también la creación está estructurada en siete densidades de experiencia, más una octava que marca el retorno a la unidad y el comienzo de un nuevo ciclo."
Las siete densidades:
1. Primera densidad (rojo): Elementos—fuego, viento, agua, tierra. Consciencia de ser, sin movimiento dirigido.
2. Segunda densidad (naranja): Movimiento y crecimiento—plantas y animales. Consciencia que se individualiza.
3. Tercera densidad (amarillo): Auto-consciencia. La densidad de la Elección entre servicio a otros o servicio a sí mismo.
4. Cuarta densidad (verde): Amor y comprensión. Refinamiento de la capacidad de amar.
5. Quinta densidad (azul): Sabiduría. Conocimiento profundo de las leyes de la creación.
6. Sexta densidad (índigo): Unidad. Amor y sabiduría integrados.
7. Séptima densidad (violeta): El portal hacia la eternidad.
8. Octava densidad = Primera densidad del siguiente ciclo.
Esta estructura fractal—densidades dentro de densidades, octavas dentro de octavas—corresponde exactamente a lo que Ouspensky describe: "Cada nota de las vibraciones del mundo planetario contiene siete notas de las vibraciones del mundo del sol. Cada vibración del mundo del sol contendrá siete notas de las vibraciones del mundo estelar, y así sucesivamente."
El Demiurgo de Bennett
Bennett ofrece otra perspectiva complementaria. En lugar de hablar del Absoluto como una abstracción, introduce la figura del "Demiurgo"—una inteligencia muy alta pero no infinita, dedicada específicamente a la evolución de la vida en la Tierra.
"En este libro pido al lector que mire la vida en esta tierra, y la vida humana en particular, desde el punto de vista de una inteligencia muy alta comprometida en una empresa casi imposible. La tarea es traer a la existencia seres capaces de proveer a la tierra con un alma."
Esta inteligencia "no es ni humana ni divina. No es perfecta ni infalible, pero su visión y sus poderes trascienden con mucho los del más sabio de la humanidad."
Bennett distingue cuidadosamente:
- El Absoluto (la fuente sin límites, más allá de toda comprensión)
- El Demiurgo (la inteligencia que guía específicamente la evolución terrestre)
- Los Maestros de Sabiduría (humanos que han completado su desarrollo y ayudan a otros)
Esta distinción corresponde a la jerarquía de Ra:
- Infinito Inteligente (el Absoluto)
- El Logos y sub-Logos (los "demiurgos" de diferentes escalas)
- Los Wanderers y entidades de densidades superiores (los que ayudan desde arriba)
La función de la vida orgánica
Tanto Gurdjieff como Ra coinciden en que la vida orgánica tiene una función cósmica específica.
Gurdjieff: La vida orgánica es el "aparato" que llena el intervalo entre Fa (planetas) y Mi (Tierra), permitiendo que las influencias planetarias lleguen a la Tierra y que la Tierra alimente a la Luna.
Ra: "El destino de los seres que surgen en este planeta es principalmente elaborar—por medio del proceso de su existencia—las vibraciones requeridas por la Naturaleza para el mantenimiento de aquellas antiguas partes del planeta ahora llamadas Luna."
Ambos enseñan que no existimos solo para nosotros mismos. Somos parte de una economía cósmica más amplia. Transformamos sustancias. Producimos vibraciones. Alimentamos algo más grande.
La diferencia está en si esto sucede conscientemente o inconscientemente.
Dos posibilidades
El Rayo de Creación no es solo un mapa estático. Es un proceso vivo con dos direcciones posibles:
Involución: El movimiento descendente, desde el Absoluto hacia la materia más densa. Es el movimiento de la creación, la manifestación, la multiplicación.
Evolución: El movimiento ascendente, desde la materia densa de vuelta hacia el Absoluto. Es el movimiento del retorno, la reunificación, la consciencia reconociéndose a sí misma.
Ra describe lo mismo: "Toda materia en el universo consiste en vibraciones descendiendo hacia la manifestación de forma ('involución'), o ascendiendo en un retorno a la fuente sin forma ('evolución')."
Para los humanos, la involución ya está completa—hemos llegado al fondo, a la Tierra, a la tercera densidad, al máximo olvido.
El trabajo ahora es evolutivo: ascender conscientemente por el Rayo, aumentando la frecuencia vibratoria, reduciendo el número de leyes bajo las cuales existimos, acercándonos al Absoluto.
La posición del hombre
El hombre está en una posición peculiar en el Rayo de Creación.
Vive en la Tierra (48 leyes), pero tiene la posibilidad de liberarse de algunas de esas leyes mediante el trabajo consciente.
"Liberación" en este contexto no significa escapar del planeta físicamente. Significa dejar de estar completamente determinado por las condiciones terrestres. Significa desarrollar partes de sí mismo que responden a influencias de niveles superiores—del Sol (12 leyes), de los planetas (24 leyes), incluso de la galaxia (6 leyes).
Ouspensky lo explica: "La liberación significa pasar a niveles superiores del Rayo de Creación, o más exactamente, desarrollar en uno mismo funciones que corresponden a niveles superiores."
Ra lo formula como el paso de una densidad a otra—de tercera a cuarta, de cuarta a quinta—cada transición representando una liberación de ciertas limitaciones y una apertura a nuevas posibilidades.
El propósito: el auto-conocimiento del Creador
¿Por qué existe todo este elaborado sistema?
Ra responde directamente: "El propósito es el auto-conocimiento del Creador. Infinito Inteligente busca conocerse a Sí Mismo, y para esto ha generado infinitos puntos de perspectiva desde los cuales experimentarse. Cada entidad consciente es un órgano de percepción del Infinito, una manera única e irreemplazable en que el Todo se experimenta a sí mismo como una parte."
Gurdjieff, más oblicuamente, sugiere lo mismo: el Trogoautoegócrata no es solo un mecanismo de mantenimiento—es un proceso de auto-conocimiento cósmico. El universo existe para que algo se conozca a sí mismo a través de todas sus partes.
Tú, leyendo esto, eres uno de esos puntos de perspectiva. No eres un espectador de la creación—eres la creación conociéndose a sí misma.